BUSCANDO DONDE NO HAY

Septiembre 8 de 2020


BUSCANDO DONDE NO HAY 


“Había un hombre llamado Simón que practicaba la brujería. Él tenía muy impresionada a la gente de Samaria, pretendiendo ser un gran personaje. Todos, importantes o no, le prestaban atención y decían: Este hombre es el gran poder divino. Simón los tenía tan impresionados con sus brujerías que la gente lo seguía”

Hechos 8:9-11 (PDT) 


A través del devocional de ayer, Dios nos hizo un llamado muy especial con relación a la importancia que le estamos dando a su voz, instándonos a dejar esa “sordera selectiva” por la que a veces optamos para ignorar las indicaciones que ÉL nos da. El día de hoy, la exhortación es frente a la pésima costumbre que tenemos los seres humanos de darle más valor o credibilidad a voces muy diferentes a la del Espíritu Santo. 


Es importante recordar que el motivo por el cual algunos hombres se sublevaron en contra de Esteban, tapándose los oídos ante sus palabras y arremetiendo contra su vida, fue la dureza de sus corazones y apatía frente al mensaje de parte de Dios que éste les compartía (ver devocional del día de ayer en caso de no haberlo leído). No obstante, el pasaje bíblico de hoy, nos muestra un panorama totalmente distinto, vemos a la gente de Samaria impresionada, prestando atención y siguiendo a un simple mortal, llamado Simón, que además practicaba la brujería. 


Ahora, la pregunta es: ¿Por qué taparse los oídos ante el mensaje de Dios pero mantenerlos atentos ante la voz de un hechicero? La respuesta es sumamente sencilla, las sagradas escrituras declaran que el príncipe de este siglo (Satanás) cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio (Ver 2 Corintios 4:4). 


En este sentido querida amiga, si tú y yo no tenemos apertura a aquello que Dios desea hacer con nosotras y a través de nosotras, lo único que estamos logrando es abrir una puerta gigante al enemigo, para que endurezca nuestro corazón y consciencia, impidiendo que el Espíritu Santo nos revele aquello que desea y ocasionando una ceguera espiritual tan grande, que no nos alcanzará el discernimiento para comprender cuales mensajes vienen de Dios y cuales no, lo que a su vez nos mantendrá engañadas (llamando bueno, a lo malo y malo, a lo bueno) 


“Así no nos portaremos como niños, ni seremos como un barco a la deriva arrastrados por cualquier nueva enseñanza de quienes buscan engañarnos con sus trampas” 

Efesios 4:14 


Amada mujer, ¿Estás en busca de una respuesta? El vidente, la lectura del tarot o la línea psíquica no la tienen, consulta mejor al Espíritu Santo. 


¿Quieres aquietar tu mente y hallar paz? No pintes mandalas, son una práctica esotérica como todas las que Dios aborrece (si deseas consulta su origen), mejor ve a los pies de Jesús. 

¿Quieres hallar sabiduría? No te apoyes en la ciencia ni en tu propia prudencia, ve a la palabra de Dios. 

Los anteriores, son solo algunos ejemplos, de las cosas en las cuales hoy las personas buscan la plenitud y créeme, no la hallarán. La plenitud es Jesús y su dulce voz, solo a ÉL debemos oír. 

Y Tú ¿dónde estás buscando? ¿A quién le estás creyendo? 


Dios te bendiga.


Alejandra Bustamante.



2 comentarios:

Marly Marín dijo...

Yo estoy buscando en su Palabra y no necesito nada más y estoy creyendo en el Rey, en el único Dios verdadero. ¿Y tú?

Gracias Alejandra, por tu mensaje de bendición. Un abrazo.

Alejandra Bustamante dijo...

Dios te bendiga querida Marly