¿TENER PAZ O TENER LA RAZÓN?

Octubre 1 de 2020


¿TENER PAZ O TENER LA RAZÓN?


“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” 

Filipenses 2:3 


Hace algunos días he venido meditando acerca de una frase que he escuchado mucho y que quizá yo también la he utilizado en algún momento de descontrol emocional, se trata de la siguiente expresión: “Nadie tiene derecho a pasar por encima de mí”. Sin el ánimo de convertirme en juez de ninguna persona, porque no me corresponde tal oficio, sí he analizado el discurso de quienes utilizan a menudo dicha frase y obviamente me he evaluado a mí misma; por esta razón he concluido con una pregunta: ¿afirmar que nadie tiene derecho a pasar por encima de mí, es acaso una forma indirecta de orgullo, en la que estoy suponiendo que debo estar en un lugar de privilegio con relación a quienes me rodean? 


Creo que el pasaje bíblico que encabeza el devocional del día de hoy, nos brinda claridad al respecto; podríamos parafrasear al escritor diciendo que el mandato de Dios es a no hacer nada por orgullo, nos insta a que no discutamos para que se nos dé la razón en algo; la invitación es más bien, a tener una actitud de humildad y quebrantamiento, considerando a los demás como superiores a nosotros mismos. 


A propósito del tema, hace algunos días me senté con mi esposo a escuchar un programa radial que nos encanta sintonizar por el tipo de mensajes que allí se predican y justo estaban exponiendo algunas actitudes para diferenciar a una persona orgullosa de una con corazón quebrantado o humilde. Me llamó bastante la atención, algunos puntos abordados, que a continuación deseo compartir contigo: 



🔻LAS PERSONAS ORGULLOSAS NECESITAN DEMOSTRAR QUE TIENEN LA RAZÓN Y QUE TIENEN LA ÚLTIMA PALABRA. 

🔺 Las personas quebrantadas o humildes, están dispuestas a renunciar al derecho de tener la razón. 



🔻LAS PERSONAS ORGULLOSAS RECLAMAN SUS DERECHOS Y TIENEN UN ESPÍRITU EXIGENTE. 

🔺Las personas quebrantadas o humildes, renuncian a sus derechos y tienen un espíritu manso y pacificador. 



🔻 LAS PERSONAS ORGULLOSAS PROTEGEN CELOSAMENTE SU TIEMPO Y REPUTACIÓN. 

🔺 Las personas quebrantadas o humildes, se niegan a sí mismas y se sacrifican. 



El máximo reflejo de alguien quebrantado y humilde es Jesús, Él siendo Dios no se aferró a aquella posición, sino que obedeció y fue a la cruz, allí recibió toda clase de insultos e injurias, pero jamás se defendió, nunca reclamó sus derechos. Por tal acto el Padre le exaltó a lo sumo. 


Aunque parezca contradictorio, la cruz llegá a ser el lugar de verdadera glorificación de Cristo, Él se sometió obedientemente a la autoridad del Padre, nunca buscó su defensa y allí mismo fue puesto en alto, venciendo a la muerte. 


Que el ejemplo de nuestro Salvador, nos inspire a obedecer y deshacernos de todo orgullo y vanagloria, de todo deseo de contender para defendernos. Es mejor tener paz con Dios que demostrar que tenemos la razón; el Espíritu Santo que todo lo conoce se encargará de respaldarnos. 


“Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos” 

Salmos 138:6 



Dios te bendiga. 


Alejandra Bustamante.


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