SILBO APACIBLE Y DELICADO
“Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado”
1 Reyes 19:12
Luego de uno de los eventos más extraordinarios de las Escrituras, en el que Dios actúa de una forma sorprendente para desplegar su poder, permitiendo que, a través de la oración ferviente de Elías, descendiera fuego del cielo y los falsos profetas de Baal quedaran avergonzados; este mismo orador valiente, huyó buscando refugio en una cueva, tras las amenazas de muerte de Jezabel, una emisaria de los baales.
Es difícil entender las vacilaciones en la fe de Elías, sin embargo, creo que todos los seres humanos las tenemos. Después de experimentar muchas demostraciones maravillosas del poder de Dios, nos llega una prueba a nivel personal y nos escondemos en la cueva del miedo.
Y creo, que la anterior es la respuesta del por qué Dios, no se presentó a Elías a través de un terremoto o fuego, sino por medio de un silbido apacible y delicado. Era la manera de demostrarle al profeta que Él no solo está presente en eventos portentosos y ruidosos, que no solo se ocupa de los elementos de la naturaleza; Él también se ocupa de cosas sencillas y aparentemente insignificantes: Nuestros miedos, dudas, incertidumbres, soledad y tristeza.
No necesitas de una cruzada de milagros en un gran estadio, donde la gente se cae y habla en lenguas angélicas, tampoco de un congreso con el Pastor más cotizado a nivel internacional; solo requieres guardar silencio para escuchar el silbo apacible de Dios a través de tu intimidad con Él.
No busques eventos extraordinarios, Dios es extraordinario, su misma esencia es lo único que necesitas para salir de tu cueva.
Dios te bendiga.
Alejandra Bustamante.
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