SENTENCIADA A MUERTE

Octubre 26 de 2020


SENTENCIADA A MUERTE


“ Y respondiendo el gobernador, les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás”

Mateo 27:21


El escenario se dio hace más de dos mil años, en medio de una fiesta tradicional, donde se acostumbraba que el gobernador absolviera de culpa a uno de los presos, al que el pueblo pidiera en libertad. Eran dos los candidatos, Barrabás (realmente culpable) y Jesús (el justo, el hijo de Dios).


Pero el pueblo, sin un juicio cabal, gritaba a una voz:


¡Suelten a Barrabás! ¡Crucifiquen a Jesús¡ 


El castigo que recibía quien era hallado culpable de algún delito o crimen, era morir clavado en una cruz, esa era la dura sentencia. Pero aquel Barrabás, siendo responsable de varias violaciones a la ley, fue redimido de la paga que debía recibir por sus múltiples pecados, en su lugar fue puesto Jesús, quien estaba limpio de toda culpa. 


No solo Barrabás merecía la cruz, tú y yo también la merecíamos, así lo declara la palabra de Dios: “La paga del pecado es muerte”. Cuando el pecado se introdujo a la humanidad a causa de la desobediencia de sus embajadores (Adán y Eva), absolutamente todas las personas cargamos con las consecuencias: “Castigo eterno y separación de la Gloria de Dios”. Esto quiere decir, que tú y yo, somos Barrabás, sí, estábamos “sentenciadas a muerte”, pero hubo uno que tomó el lugar de nuestra sentencia: Él es Jesús. 


“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él”

Isaías 53:5a


¿No te parece que lo anterior es razón suficiente para estar eternamente agradecidas con Dios? ¿No crees que la mejor manera de agradecerle es sujetando nuestra vida en obediencia a Él? 


Tú y yo necesitamos un salvador y Dios Padre no escatimó ni a su propio hijo para librarnos de semejante castigo, es hora de corresponder a ese amor, ¿sabes como hacerlo? Así: 


“Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Juan 14:15


Alábale por medio de la siguiente canción:




Dios te bendiga.


Alejandra Bustamante. 




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