SANDALIAS REVENTADAS
"Y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz"
Efesios 6:15
En mi época de universitaria, recuerdo que alguna vez, me presenté a clases calzada con unas de esas sandalias que llaman tres puntadas; aquel día tenía una larga jornada, más o menos desde las 6:00am hasta las 5:00pm, no olvido que solo llevaba algunas horas en el campus universitario, cuando una de mis sandalias se reventó, sin tener otras de repuesto.
Me hice varias preguntas en mi mente:
- ¿Cómo voy a hacer para desplazarme todo el día a las diferentes aulas que debo dirigirme?
- ¿Cómo haré para salir a tomar el transporte que me lleva a mi casa?
- ¿Cómo voy a caminar todo ese trayecto del lugar donde me deja el bus hasta mi casa?
- ¿Me tocará hacer todo esto descalza?
- ¿Se irán a burlar de mí?
En medio de tantos cuestionamientos y haciendo uso de mi ingenio, decidí ir a una de las papelerías de la universidad y comprar cinta adhesiva gruesa, lo que hice fue adherir la sandalia a mi pie.
Creí que todo estaba solucionado, pero no, cada que daba unos pocos pasos, la cinta se iba soltando y me veía en la obligación de ponerme más, fue tortuoso todo aquel día.
Llevemos todo esto a lo espiritual, considerando que el calzado es aquello que soporta nuestro diario caminar, no podemos ponernos cualquier tipo de zapatos, pues esto nos llevaría a tropiezos e incertidumbre como los que viví aquel día.
A través del versículo que encabeza el devocional del día de hoy, el Señor nos invita a soportar nuestro camino con unos zapatos especiales: El apresto del evangelio de la paz, esto no es otra cosa que vivir una vida dirigida por la palabra de Dios, no por nuestra propia opinión o filosofías vanas.
El evangelio son las buenas nuevas de Dios para ti y para mí, por tanto, esta debe ser la dirección de nuestro existir, además de constituirse en el mensaje que llevamos a los demás.
Y tú ¿Qué clase de calzado usas?
Dios te bendiga.
Alejandra Bustamante.
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