Agosto 6 de 2020
RECOMPENSA Y REMUNERACIÓN DIVINA
“Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte”
Rut 2:12
En repetidas ocasiones, he escrito acerca de esa porción de las sagradas escrituras en la que Pablo le escribe a la iglesia de Éfeso, recordándole, que todos los seres humanos fuimos creados para alabanza de la Gloria de Dios (Ver Efesios 1:12). Esto quiere decir que todo cuanto tenemos, como: dones, talentos, destrezas, formación académica, títulos, profesiones, etc, debe ser utilizado para el servicio de la humanidad y de esta forma exaltar el nombre de nuestro Creador, nada de lo que poseemos o de lo que podemos hacer en esta tierra es para la Gloria personal.
Sin embargo, creo que hay una situación por la que todos hemos atravesado, sentimos que alguna de las labores que realizamos es poco valorada o que injustamente otra persona se lleva los créditos; suele ocurrir especialmente en los ámbitos laborales o ministeriales, cuando se nos delega una responsabilidad y al cumplirla con cabalidad, es atribuida a quien menos tuvo manos en el asunto. Este tipo de circunstancias, nos genera malestar, precisamente porque estamos esperando nuestra gloria, no la de Dios.
¿Es lo anterior justo o injusto? Desde la óptica humana y divina, atribuirle honores a alguien por una labor que no hizo, es un acto deshonesto y desleal, no obstante, el versículo que es objeto de estudio en el devocional de hoy, nos invita a descansar en Dios y en su bella promesa de recompensar nuestra obra. Bien dice el apóstol Pablo, todo cuanto hagamos, hagámoslo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, porque de Dios viene nuestro pago (Ver Colosenses 3:23-24)
¿Te sientes desanimada por qué tu labor es poco valorada? ¿Has hecho algo y otra persona se ha ganado el reconocimiento? No te preocupes, déjale tu causa al Señor, Él es quien recompensa tu obra y tu remuneración será cumplida por Dios, trabaja en silencio, no te canses de hacer el bien que a su tiempo segaras si no desmayas (Ver Gálatas 6:9)
Dios te bendiga.
Alejandra Bustamante.

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