LA TUMBA ES PARA LOS MUERTOS

Septiembre 3 de 2020


LA TUMBA ES PARA LOS MUERTOS


“Jesús murió en una cruz, pero resucitó y luego se apareció a los apóstoles que había elegido. Durante cuarenta días les demostró que realmente estaba vivo, y siguió hablándoles del reino de Dios” 

Hechos 1:3 


Seguramente, si alguien te pregunta acerca de Jesús y qué significa para tu vida, la respuesta inmediata sería: “es mi salvador, murió por mí”, son escasas las personas que ante este interrogante respondan: “es mi salvador, resucitó por mí”


Si bien es cierto, que la muerte de Jesús en la cruz, es el acto más grande de amor hacía la humanidad, puesto que a través de ella fuimos absueltos del pecado y librados de la condenación eterna, su resurrección es la cúspide de su amor y poder. En efecto, pensar en Jesús resucitado, es también constatar la veracidad de las profecías bíblicas, tener la certeza que ÉL es Dios y guardar la esperanza de un futuro bienaventurado en su presencia. 


Sin embargo, la resurrección de Cristo, no solo cumple el propósito de revelarnos las anteriores verdades espirituales y eternas, sino también de emanar un cúmulo de beneficios para nuestra vida cotidiana. Para comprender mejor este postulado, es importante hacer la siguiente comparación: 


¿Qué hay en la tumba de Buda? Los huesos de buda 

¿Qué hay en la tumba de Mahoma? Los huesos de Mahoma. 

¿Qué hay en la tumba de Jesús? No hay nada, ÉL está vivo, ÉL resucitó. 


Es un error poner a Jesús en la misma línea de algún líder religioso o ser humano cualquiera, los seguidores de Buda o Mahoma, por ejemplo, no tienen a quien acudir porque sus figuras de “divinidad” están muertas. En cambio, quienes creemos en Jesucristo, ese que murió y resucitó y luego apareció a sus apóstoles dándoles pruebas de que está vivo, tenemos una esperanza: ÉL nos ve, nos escucha, nos habla, nos acompaña. 


Entonces, si tu cotidianidad está embargada de incertidumbre, dudas, enfermedad, fracaso, desamor, tristeza, soledad, un matrimonio al borde del fracaso, rechazo; te tengo una buena noticia: Jesús está vivo, por ende, está atento a tu clamor cuando desees hacerlo e intercede por ti ante el Padre. 


“Jesucristo murió por ellos, es más, Jesucristo resucitó, y ahora está a la derecha de Dios, rogando por nosotros” 

Romanos 8:34b 


Cobra ánimo, nuestro Dios no está muerto.

Para finalizar, adora al que resucitó



Dios te bendiga.


Alejandra Bustamante.



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