¡DESPIERTA! YA AMANECIÓ
!A la ley y al testimonio!
Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.
Isaías 8:20
¡Mamá, mamá! Por favor, juguemos haciendo burbujas, fueron las palabras de mi hija Susana hace algunos días a las 10:00pm aproximadamente; ante su petición tuve que explicarle que no era una hora apta para jugar, primero porque era el momento de dormir y segundo, porque el sitio para hacer las burbujas es el patio de la casa y ya estaba oscuro allí. Le prometí entonces, que jugaríamos al día siguiente cuando ya hubiera salido el sol, dándole a entender que requeríamos que amaneciera y tener luz, para poder hacer lo que ella deseaba.
El amanecer y la luz son en efecto, simbología de claridad, guía, conocimiento y resplandor; sin luminosidad cualquier camino que emprendamos podría tornarse escabroso y poco beneficioso para la vida. Si hubiese accedido a la petición de mi hija de hacer burbujas con agua jabonosa en medio de la oscuridad, tal vez no nos habría sido posible percatarnos de los residuos de jabón que caían en el suelo y esto desencadenaría en un accidente.
El versículo que encabeza el devocional del día de hoy, nos exhorta a vivir conforme al testimonio y la ley de Dios, de no ser así, seríamos comparadas con una persona a la cual no le ha amanecido, es decir, como si anduviéramos en medio de la más densa oscuridad.
Es lamentable encontrase con personas que durante mucho tiempo han conocido la palabra de Dios, pero parecen amar más las tinieblas que la oscuridad. Todo creyente en Jesucristo debe vivir conforme a la palabra, de no ser así, quiere decir que aún no le ha resplandecido la luz de la mañana.
Quiero compartirte algunas situaciones en las que podemos identificar que no nos ha amanecido, pese a conocer lo establecido por la biblia:
- Hago uso de prácticas espirituales ilícitas (lectura de cartas, horóscopo, visita a brujos, celebración de hallowen)
- Aún creo en vanas ideologías como: la reencarnación, el poder de la mente y que el universo se mueve por medio de energías.
- Pienso que un “traguito” al año no hace daño.
- Soy totalmente influenciable por las demás personas.
- Vivo por lo que siento en mi corazón, no por la verdad bíblica.
- Vivo por vista y no por fe.
Te pregunto: ¿Ya te amaneció?
Dios te bendiga.
Alejandra Bustamante.
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